Por fin era el 2 de septiembre de 2016 el día había llegado. El esfuerzo realizado durante poco más de un año para repasar lo estudiado durante 5 años de carrera debía reflejarse en un solo examen, en un solo día, en una sola calificación. Pocas son las profesiones que se ven sometidas a una prueba tan rigurosa y demandada como el ENARM.
Decidí realizar el Nacional el segundo día por dos motivos: estaba seguro que durante el primer día habría fallas en el sistema y en la logística del evento -mal sabor de boca me dejó el pre-registro- y por el mito que ronda al examen en el que se asegura que el viernes es donde la combinación de preguntas es la más sencilla, cosa que fuera cierta o no, hay que intentar sacar ventajas de todo lo posible; y en la sede de León por otros dos motivos: al ser una sede relativamente pequeña, en caso de que tuviera problemas con el sistema seguramente sería más fácil ser apoyado por el staff comparado con sedes más multitudinarias, como México o Guadalajara, en donde el comité organizador probablemente estaría más apurado. Además, la sede en donde se aplicaba el examen se encontraba a solo 5 minutos de la casa en donde solía vivir con mi papás. Estas son las primeras decisiones que tuviste que tomar durante el pre-registro: qué día y qué lugar.
El 1 de septiembre dejé de relacionarme con todo material relacionado con la medicina a partir de las 17:00 horas, no cené por miedo a que pudiera tener alguna repercusión al día siguiente y me acosté a las 21:00 horas. No pude dormir. Eran periodos de sueño mezclados con pensamientos repentinos acerca de qué pasaría si no lograba el puntaje, si en realidad el examen tendría la dificultad de la que se decía, intentaba recordar cosas preguntables como el esquema de vacunación, enfermedades exantemáticas... Ya eran las 6:00 horas. Había llegado El Día. Tampoco quise desayunar. Partí rumbo a la sede y a las 7:00 horas ya me encontraba formado, había aproximadamente 50 personas adelante de mí. A las 7:30 horas comenzó el registro de los sustentantes, en realidad la fila era muy rápida, en menos de 5 minutos ya me encontraba en una ventanilla al interior del edificio en donde me solicitaron una identificación oficial y número de folio y me entregaron una hoja con el número de la computadora que se me había asignado así como una contraseña. Desde ese momento hasta las 8:00 horas es un momento muerto que se puede aprovechar para desayunar, ir a dejar tus cosas a la paquetería que se asigna en cada sede (no se permite el ingreso de nada, ni cartera, ni llaves, ni reloj, ni plumas, nada más que la hoja que te acaban de entregar). Poco después de las 8:00 horas ya me encontraba formado, de nuevo, pero esta vez para ingresar al auditorio del examen. Se hacen múltiples filas dependiendo de tu número de computadora, la mía era la F58: la última fila, la antepenúltima computadora. Al momento del ingreso hay un marco detector por el que pasamos uno a uno, por un lado agentes de la Policía Federal que revisan arbitrariamente a personas, retiran cinturones, relojes, cadenas, revisan adentro de los zapatos, todo esto añadiendo un clima de suspenso al ambiente.
Ubicas tu asiento porque la computadora está rotulada con tu número asignado, en realidad es difícil llegar a tu lugar porque hay mucha gente en un espacio reducido. Una vez que te sientes te das cuenta que no puedes estirar los pies porque chocas con la persona de adelante, cualquier movimiento con tus brazos ya está invadiendo el espacio de las personas sentadas al lado y, lo peor, fácilmente puedes observar la pantalla de otras personas cosa que te pone nervioso al ver que a tu lado derecho aparece un electo, a tu lado izquierdo un radiografía, enfrente un exantema, todo mientras tú contestas una pregunta de bioética. Recuerda que todas las preguntas son iguales en todas las sedes durante ese día, solo tienen un acomodo diferente así que ese electro, radiografía o exantema que ves en la computadora ajena pronto aparecerá en la tuya. A las 9:00 horas es momento de iniciar el examen. Tienes hasta las 14:00 horas para responder la primera parte, que consiste en 250 preguntas, es decir, para cada pregunta dispones de 72 segundos. Siempre nos dijeron que tus primeras preguntas eran importantes para tu confianza, y yo las primeras tres no me las supe. Todas las preguntas vienen formuladas como caso clínico de máximo 5 renglones de extensión y a cada caso clínico le corresponden de una a tres preguntas. Sobra decir que están desordenadas pero sí es importante señalar que en la primera sección predominan los temas de pediatría y medicina interna mientras que obstetricia y cirugía aguardan para la segunda parte.
Terminé muy rápido la primera parte, o eso pensaba porque en realidad no puedes entrar con reloj y en el sistema no aparece tampoco algún indicador de tiempo por lo que tienes que preguntar al staff la hora o el tiempo que queda. Supe que había terminado rápido porque nadie había salido así que decidí repasar lo contestado. De la primeras 250 preguntas salí a las 11:20 horas aproximadamente, la mayoría sale de 12 a 13 horas y es momento de ir a comer. Sinceramente salí con un buen ánimo, confiado porque según mis cálculos tenía menos de 30 preguntas con duda, lo preocupante era que no había contestado nada de obstetricia.
Regresé a la sede a las 14:40 horas para la segunda parte que comenzaba a las 15:00 horas. Mientras estaba formado en la fila escuchaba conversaciones ajenas que discutían los casos clínicos que habían contestado. Puede que te ponga nervioso escuchar diferentes respuestas a la tuya pero recuerda que así como tú pudiste equivocarte, ellos también. Como ya todos conocían el proceso de entrar y su lugar, la entrada fue más ágil. Comenzó la segunda parte con la pregunta 251 y era de obstetricia, solo quedaban 200 preguntas y 5 horas para contestarlas (90 segundos para cada pregunta). Conforme pasaba de pregunta en pregunta me iba decepcionando cada vez más de mí. Había momentos en los que me ponía a pensar que haría con mi vida porque estaba seguro que ya no pasaría el ENARM, tan bien que me había ido en la primera parte.
Aproximadamente a las 18:30 el tipo enfrente de mí fue el primero en terminar, se veía muy seguro. Minutos después yo terminé, pero no quería finalizar mi examen, sabía que si apretaba ese ícono ya no habría vuelta atrás, generaría mi calificación y no estaba seguro de que fuera un puntaje suficiente. Quedaba más de una hora así que decidí que necesitaba revisar lo contestado. ¿Y si cambiaba una pregunta que había contestado bien? Ni modo. Le di una segunda vuelta a la segunda parte (la primera sección se encuentra bloqueada y no la puedes ni ver ya que estás en el segundo bloque). Cambié más o menos 7 preguntas. En realidad el examen había sido difícil. Muy difícil. Pregunté la hora. Ya eran las 19:10 horas. Era momento de salir, ya no podía hacer nada y debía confiar en mis conocimientos. Oprimí terminar examen y, después de tres advertencias acerca de que si estaba seguro (claro que no estaba seguro) se acabó por lo que me preparé seis años. Era momento de conocer mi puntaje.
Una vez que terminas tu examen debes colocar tu hoja por encima del teclado y abandonar el auditorio. Afuera, en el mismo lugar en donde te entregaron la hoja por la mañana, te espera una fila de las personas que ya terminaron el examen y están en espera de su puntaje. Cuando yo me formé la fila era muy larga. Como unas 70 personas. Se notaba el ambiente de estrés. Algunos lloraban. Afuera del edificio familiares y amigos esperaban ansiosos a los sustentantes. No me di cuenta cómo pasaron tan rápido las personas adelante de mí, ya era mi turno. Jamás había estado tan nervioso en toda mi vida. Me tocó la ventanilla 4 y la persona que la atendía parecía disfrutar del estrés que notaba, me preguntó mi folio y lo escribió en su computadora, mientras intentaba notar algún gesto en su cara que denotara mi calificación escuché el sonido de la impresora, mi calificación estaba por imprimirse. Se había acabado el papel de la impresora y estaba a punto de perder el control. Una vez repuesto el papel salieron dos hojas, te colocan ambas en la mesa para que las firmes y les imprimas tu huella digital del pulgar derecho, pero jamás te dicen tu calificación así que mientras estás firmando intentas encontrar tu puntaje (la página tiene en el tercio superior tus datos generales, en el tercio medio las calificaciones separadas por especialidad y en el tercio inferior tienes que firmar; tu puntaje está en la esquina superior derecha del tercio medio). No pude encontrar mi puntaje hasta que abandoné la ventanilla.
Había pasado.
Todo había valido la pena.
Preguntas que te pudieron haber surgido
¿Es necesario llevar la hoja con el folio impreso para el registro al examen?
No, en las ventanillas de registro solo te piden el número de folio. Si no recuerdas el número de folio hay una ventanilla especial para buscarte por tus apellidos.
¿Qué puedes introducir al auditorio donde se aplica el examen?
Para el acceso a la sede se puede introducir cualquier cosa (maletas, computadoras, etc) pero para entrar al auditorio pasas por un filtro en donde solo puedes pasar con la hoja de tu contraseña, un reloj de mano que no contenga calculadora y tu identificación oficial. El resto de las cosas las debes dejar en una paquetería gratuita que se habilita adentro de la misma sede.¿Puedes comer dentro del auditorio en donde se aplica el examen?
No, no se permite el ingreso ni con dulces ni chicles ni cacahuates ni algún alimento. Por esto mismo el comité organizador reparte dulces que si no son la gran cosa es mejor que nada. Además hay múltiples dispensadores de agua, sin embargo, debes tomarte el agua ahí mismo, no te permiten llevarla a la zona de computadoras. Así mismo hay baños adentro del mismo auditorio.¿Puedes hacer apuntes durante el examen?
No, uno de los aspectos más vigilados es precisamente que no apuntes nada, para calcular osmolaridades o sodios corregidos o índices de masa corporal y así debes usar tu mente.¿Qué pasa si tienes problemas con el sistema durante el examen?
Debo reconocer que el comité organizador de la sede de León estaba muy bien coordinado y si tenías alguna duda con la redacción de la pregunta o algún problema técnico bastaba con levantar la mano para que alguien se acercara a ti en menos de 15 segundos. También es importante señalar que a pesar de la mala fama del sistema del ENARM yo no tuve ningún problema durante todo el examen y solo me percate de menos de 5 personas que tuvieron que ser modificadas de lugar por cuestiones técnicas con la computadora. En realidad las imágenes cargan algo lento pero no te quitan mucho tiempo (menos de 5 segundos) y la redacción de las preguntas, sobre todo las de inglés, sí te llega a sacar de onda pero es entendible a lo que se refiere.
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